Observo que aún sigo esperando con ansias regresar a aquella villa donde lo conocí, llegar y buscar ante tanto cielo ese cuerpo que ya logre olvidar, decirle lo mucho que lo odio, pero también decirle lo mucho que lo extraño, mucho, mucho, mucho.... Mucho tiempo...
Tiempo es el que no me basta para entender tanto conflicto existencial que pasa por mis neuronas, todas quemadas por tanto humo de olvido e imágenes suyas, digo "suyas" por que ya se que son dos; dos almas que perduran ante la nada.
Dime que ve, dime que entiende, dime lo que no debo de saber, lo que no debo de enterarme, todo eso que me hace daño y que sigue colgado en el tiempo. Dime tan solo una cosa para así olvidarlo y tirar ese recuerdo vago de mi memoria.







